El ajo se ha convertido en un ingrediente imprescindible en la cocina española. Es un condimento especial para casi cualquier plato, además de poseer muchas y beneficiosas propiedades nutricionales.
De hecho, España es el primer productor comunitario de ajo (125.000 toneladas en lo que llevamos de año), cuyo valor se calcula en 312 millones de euros y cuyos destinos principales a la UE son Italia, Francia, Reino Unido, Alemania y Portugal. También se exportan cantidades importantes a Marruecos, Brasil y Túnez.
El ajo pertenece a la familia de las Liliáceas y a la subfamilia de las Allioideas. Podemos encontrar varios tipos de ajo, dependiendo de si son de cuello duro o cuello blando.
Las variedades de cuello duro producen un tallo con flores y se conocen por los bulbillos o hijuelos que brotan en la parte superior del escapo. Cuando producen flores, usualmente se mueren. Los tallos de algunas variedades de cuello duro son torcidos y enrollados y se denominan rocombole o serpentina.
Por lo general, las variedades de ajo de cuello duro tienen de cuatro a doce dientes que envuelven el tallo, pero tiene la desventaja de no almacenarse bien, ya que empiezan a formar raíces o secar meses después de la cosecha.
- German Red: de dientes grandes (8- 15 por cabeza), aptas a formar dos cabezas.
- Asian Tempest: no produce tan bien como la variedad German Red, y suele tener de 4 a 8 dientes por cabeza.
- Merrifield Rocambole: algo más grande que los German Red, aptas a formar dos cabezas.
- Spanish Roja Rocambole: cabezas de tamaño mediano, se descascara fácilmente y se puede almacenar hasta 6 meses.
Las variedades de cuello blando -también conocidas como variedades de alcachofa- no producen hijuelos y son fáciles de trenzar. Esta variedad generalmente rinde mejor que las de cuello duro, ya que utiliza su energía para producir la cabeza y no los hijuelos y tienen una vida más larga, llegándose a almacenar hasta 8 meses sin deteriorarse. Las cabezas tienen entre 10 y 40 dientes acomodados en capas.
- Inchellium Red: de cabeza grande, vigorosa, suave y difícil de descascararse.
- New York White: muchas veces tiene rayas moradas y puede producir hijuelos, lo cual reduce el tamaño de la cabeza.
- Susanville: esta variedad se almacena bien. Las variedades elefante, porcelana o grancabeza pertenecen a este tipo. La elefante produce un bulbo más grande que el ajo normal, y muchas veces pesa una libra por bulbo. Su sabor es más suave que el del ajo verdadero, pero en climas fríos puede desarrollar un sabor más fuerte o amargo.
PROPIEDADES NUTRICIONALES
El ajo es bajo en calorías, rico en nutrientes y muy aromático.
El ajo posee vitaminas del complejo B, así como vitaminas C, A y E en cantidades más reducidas. Esto le dota de cierto efecto antioxidante.
El ajo contiene minerales como el calcio, el fósforo, el potasio y el magnesio, necesarios para la correcta contracción muscular y el adecuado funcionamiento del sistema nervioso, favoreciendo así una buena salud cardiovascular.
El ajo es un diurético, expectorante y estimulante y antiséptico.
Es un remedio natural que se utiliza para el asma, la tos, dificultades respiratorias, bronquitis, tuberculosis etc.
También ayuda a combatir reumas.
Ayuda a reducir los riesgos de contraer cáncer por sus contenidos antioxidantes (allicina y quercitina).
Incrementa las defensas del organismo, mejorando la respuesta a virus y bacterias.
Es antiinflamatorio, anticoagulante, vasodilatador y depurador. Es un antibiótico natural.
ALGUNOS CONSEJOS
Una de las características más propias del ajo es que produce mal aliento, pero es sencillo evitar este hecho siguiendo los siguientes consejos:
Hay que lavarse muy bien los dientes y la lengua.
También podemos tomar un vasito de limón exprimido, y si no funciona del todo, enjuaga tu boca con una cucharadita de bicarbonato de sodio. Si aún así no funciona, mastica perejil o come algo dulce.
Además, el ajo es útil para curar picaduras o mordeduras de animales, especialmente insectos. También se puede utilizar como desinfectante para la mayoría de afecciones de la piel (hongos, heridas, llagas y quemaduras) y puede servir para combatir la sarna, las verrugas o los callos.
El ajo es generalmente seguro pero algunas personas pueden padecer reacciones alérgicas con síntomas como irritación de la piel o problemas gastrointestinales.
En Tudespensa disponemos de los mejores ajos para darle un toque especial a tus platos. ¿Qué recetas sueles elaborar con este ingrediente?



